32 AÑOS QUE EL PAPA JUAN PABLO II LLEGÓ A TIERRAS DE ITAPÚA.

La fría mañana del 18 de mayo de 1988, la ciudad, y el Departamento recibían la gracia de que por primera y única vez en su historia pisasen su suelo los pies de quien entonces traía la representación de Cristo en la tierra.

La fría mañana del 18 de mayo de 1988, la ciudad, el Departamento y la región entera recibían la gracia divina de que por primera y única vez en su historia pisasen su suelo los pies de quien entonces traía la representación de Cristo en la tierra, el Sumo Pontífice, y hoy ya elevado a los altares como San Juan Pablo II.

En el Campo de la Esperanza, en las inmediaciones del Parque Municipal de Quiteria, Karol Wojtila escuchó de miles de emocionados labios la entonación del «Feliz Cumpleaños», en el día en que celebraba su 68 onomástico.

De aquel inolvidable acontecimiento, quedó como testimonio una gran cruz de madera inicialmente erigida en el lugar, y que actualmente se encuentra en la explanada de la Iglesia Catedral de Encarnación.

En la jornada en la que la humanidad toda conmemora el centenario del nacimiento del «Papa Viajero», al elevar los ojos y la oración hacia esta Cruz, lo imaginamos como con sus brazos abiertos, la mirada serena y la sonrisa franca, impartiendo eternas bendiciones y protección a este pueblo.