CARLO ACUTIS: EL PRIMER SANTO EN JEANS, ZAPATILLAS Y SUDADERA

Tras aprobarse un milagro atribuido a Carlo en febrero de 2020, su beatificación​ se realizará el sábado 10 de octubre.​

Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991, en Londres, luego a los 6 meses y tras su bautismo, se instalaron en Italia.
Con apenas 3 años y medio, Carlo le pedía a su madre ir a la iglesia “para saludar a Jesús” y recogía flores en los parques de Milán para llevárselas a la Virgen. Desde su niñez y en todos los sitios que visitó durante su vida, entró a cada una de las iglesias que pudo para rezar y así sentirse más cerca de Dios.

Con apenas 7 años, Carlo le pidió a sus padres que le permitieran tomar la Primera Comunión y así lo hizo. Luego, aseguró que la Eucaristía era su “autopista hacia el Cielo”.

El joven pertenecía a una familia de muy buen nivel económico y, desde su infancia, se preocupó permanentemente por ayudar a las personas más desfavorecidas. Volvía de la escuela, jugaba con sus amigos y luego salía a repartir comida entre las personas que vivían en la calle.

Se hizo conocido como “el ciberapóstol de la Eucaristía”, ya que se dedicó al catecismo de manera presencial, pero también de modo virtual, llegando así al corazón de muchos niños y jóvenes, a la vez que desarrollaba su pasión por el mundo de la informática.

A principios de octubre de 2006, comenzó a sentirse muy mal y fue hospitalizado de urgencia. Apenas entró al centro médico, miró a su madre y le dijo: “De aquí, no salgo más”. No estaba equivocado: fue diagnosticado de leucemia mieloide aguda, en su grado más agresivo.

Su madre aseguró que el día de su funeral asistieron cientos de desconocidos y que luego se enteró que eran personas a quienes su hijo había ayudado.

Unos días después del fallecimiento, Antonia se despertó con una voz. Corrió al cuarto de su hijo esperando alguna señal. Entonces, encendió la computadora y encontró un video que Carlo había grabado en Asís, tres meses antes de que le diagnosticaran leucemia. “Cuando pese 70 kilos, estoy destinado a morir”, decía frente a la cámara, mientras miraba al cielo. Y su anticipo se cumplió, ya que ese era su peso cuando su vida se apagó para siempre.

En 2010, Antonia dio a luz a los mellizos Francesca y Michele. La noticia no fue una sorpresa para ella, ya que Carlo se lo había vaticinado tres años antes de morir.

El 12 de octubre de 2013, justo el día en que se cumplía el séptimo aniversario de su muerte, se produjo el milagro por el que ahora será beatificado. Un niño brasileño que padecía de páncreas anular, una enfermedad irreversible y mortal, asistió junto a su abuelo a una misa en la capilla de Nuestra Señora Aparecida, ubicada en Campo Grande de Mato Grosso del Sur, pidió a Carlo no vomitar más y así fue. El niño fue curado por completo.

Tras aprobarse ese milagro atribuido a Carlo, su beatificación​ se realizará el 10 de octubre de 2020.​