SANTIAGO LEGUIZAMÓN: EL ÚLTIMO DIÁLOGO.

Las premonitorias palabras del director de radio quedaron grabadas para siempre, en un histórico archivo de audio, antes de su muerte.

Esta fue la última conversación entre Santiago Leguizamón y Humberto Rubín, en un contacto al aire 2 radios, 1 de Asunción y la otra de Pedro Juan Caballero.
A media mañana del 26 de abril de 1991, Día del Periodista Paraguayo, pocas horas antes de que Santiago despida su programa matutino «Puertas Abiertas» y acuda con su fiel amigo y asistente Baldomero «Carapé» Cabral, a un almuerzo de celebración, con todos los empleados de la radio.

La muerte lo estaba esperando, acechando desde el interior de un oscuro auto gol color negro sin chapas, estacionado en plena avenida internacional entre Pedro Juan Caballero (Paraguay) y Ponta Porá (Brasil), la llamada «tierra de nadie», donde tres hombres armados bajaron y le cerraron el paso. Eran José Aparecido de Lima (Ze Lima), José Francisco Araulho (Tiro Certo) y Bras Vaz de Moura, que apuntaron y dispararon a quemarropa contra el periodista.

Otro sicario, José Paulo Dos Santos Galdino (Paulao) actuó como campana, ocupándose de vigilar y avisar que Santiago iba en camino.

Las premonitorias palabras del director de radio quedaron grabadas para siempre, en un histórico archivo de audio, y constituyen un legado para las generaciones de periodistas en el Paraguay.

Esta es la versión gráfica que interpretamos en un fragmento del álbum de cómic Mediodía en la Tierra de Nadie (Servilibro, 2006), con guión de Andrés Colmán Gutiérrez y dibujos de Enzo Pertile.
Un homenaje en este día del Periodista.