SUBSIDIO DE IPS: NO PARA DESPEDIDOS, SI PARA SUSPENDIDOS.

El subsidio de hasta G. 1.096.000 del IPS apunta a las personas que sufrieron la suspensión de hasta 90 días en sus contratos o para quienes pertenecían a empresas que cerraron y por ende dejaron de generar ingresos.

El gerente de prestaciones económicas del IPS, Pedro Halley, confirmó que los despedidos no entran en el subsidio que aplicar el IPS, pues la ley de emergencia nacional solamente establece dos causas.

La primera es el cierre total de la empresa, es decir, cuando una compañía cesa sus actividades. 

Argumentó que en ese caso no existe una decisión de la patronal de desvincular a un colaborador por causa justificada o no, sino que es la empresa la que desaparece. Muy por el contrario, cuando se produce un despido, donde por ejemplo, una fábrica sigue funcionando, pero resuelve echar a uno o más de sus empleados y por lo tanto debe pagarle preaviso, indemnización, aguinaldos proporcionales, entre otras cosas con las que el afectado no queda sin ingresos de manera inmediata como sí sucede con los suspendidos.

La segunda razón para que el IPS conceda este subsidio especial es cuando alguien sufre la suspensión de su contrato por hasta 90 días (pueden ser 30, 60 u otra cantidad dentro del tope). Aquí también le corresponde este beneficio de manera proporcional a los días no trabajados, es decir, no necesariamente cobrará el monto total.

En ambos casos el subsidio va dirigido a quienes ganen hasta dos salarios mínimos, pero hay una propuesta de elevar ese techo hasta tres, ya que al principio se calculaba que los cesados serían unos 320.000, pero la curva se estancó en los 100.000, lo que da un amplio margen para hacer un segundo pago y para abarcar un universo más grande. Esta posibilidad se confirmará o descartará en la reunión del Consejo Directivo del IPS el próximo lunes.